Correcciones en la física
Desde hace ya casi un siglo se busca en la física
la fórmula del mundo. Sin embargo, entre los físicos
todavía no se sabe qué aspecto tiene que tener ésta.
Los físicos siguen todavía hablando de cuatro dimensiones
espacio-tiempo. Las tres dimensiones del espacio serían
el largo, el ancho y el alto. A esto se añade el tiempo
como cuarta dimensión. Sin embargo, tres de estas cuatro
dimensiones son falsas. El largo, el ancho y el alto no son tres
dimensiones diferentes, ya que las tres se miden con la misma
unidad de medida. Lo único que cambia es la dirección
del metro, pero no así la dimensión. Los físicos
confunden las diferentes direcciones en el sistema de coordenadas
con las dimensiones.
Todos los intentos que se han hecho hasta ahora
para encontrar la fórmula del mundo han fracasado. En las
ciencias naturales oficiales las cuatro dimensiones espacio-tiempo
forman todavía la base de su fórmula del mundo.
Algunos autores supuestamente han descubierto alguna otra más
bien dudosa dimensión. El enfoque que hubo hasta ahora
para encontrar la fórmula del mundo no fue correcto. Ya
con las dimensiones del espacio se cometieron fallos determinantes.
Algunos quizás se sorprenderán cuando oigan ahora
que el espacio no tiene tres dimensiones, sino cuatro. Estas cuatro
dimensiones del espacio son realmente diferentes entre si. Tras
enumerar las cuatro dimensiones hay quien me ha dicho: Eso ya
lo sabía yo. Mi respuesta fue: ¿Por qué no
me lo ha dicho usted antes? Y ¿por qué no dicen
eso los físicos?
El espacio tiene las siguientes cuatro dimensiones:
La primera dimensión es el punto, la segunda dimensión
es la línea, la tercera dimensión es la superficie
y la cuarta dimensión es el volumen. Solamente la línea
se puede medir con el metro. El punto sólo se puede determinar.
La superficie se mide con cuadrados y el volumen con litros. Estas
cuatro dimensiones del espacio tienen una conexión interna.
El volumen está delimitado por la superficie, la superficie
por la línea, y la línea por el punto. Hay realmente
cuatro dimensiones que son: el punto, la línea, la superficie,
y el volumen. Es completamente falso considerar al tiempo como
una de las cuatro dimensiones del espacio-tiempo. El tiempo mismo
tiene a su vez cuatro dimensiones diferentes entre si.
La fórmula del mundo es el principio estructural
del Universo con el cual se pueden descubrir los secretos de la
naturaleza. Necesitamos una llave maestra, un pase para todo,
que reemplace al informe manojo de llaves de los especialistas.
La fórmula del mundo no es una fórmula que contenga
todas las demás. Sin embargo, de ella se tiene que poder
deducir todas las otras fórmulas. En ella se tiene que
poder ordenar todo lo que existe en el Cosmos. Con esta fórmula
del mundo las ciencias se pueden orientar.
Profesor Walter Odermatt
Correcciones en la
psicología
En el libro de P.G. Zimbardo “Psicología”,
(4ª edición revisada, editorial Springer Berlin, Heidelberg,
Nueva Cork, Tokio 1983), se puede leer lo que enseña la
psicología académica. En la página 25 y ss.
aparece:
“En sentido estricto, la palabra psicología significa
ciencia de la psique. Los psicólogos no estaban del todo
contentos con esta definición porque ‘psique’
es una expresión sumamente imprecisa. Por esta razón
no debería sorprendernos que haya toda una serie de diferentes
definiciones básicas de ‘Psicología’…
La mayoría de los psicólogos actuales aprobarían
una definición de ‘Psicología’ como
“la ciencia del comportamiento de los seres vivos”.
Con ‘comportamiento’ se refieren sobre todo a actividades
y procesos que se pueden valorar objetivamente…. Con ‘comportamientos’,
los psicólogos también aluden a procesos como pensar,
reacciones emocionales, etc. que una persona puede observar en
otra directamente. Naturalmente todavía siguen existiendo
contradicciones entre las teorías y los resultados de los
diferentes investigadores, al igual que hoy día también
falta una ‘teoría de la psicología’
realmente completa”.
En la psicología académica falta una teoría
completa, porque falta lo principal, el alma. La palabra griega
‘psique’ significa alma. Para la psicología
académica, ‘psique’ es un término demasiado
impreciso, porque no conoce el alma. Por esta razón no
trata el alma y la vida interior del ser humano. Es una psicología
sin alma y se limita al comportamiento. Sobre el comportamiento
sólo existen meras opiniones e hipótesis con contradicciones
internas entre las teorías y los resultados.
En nuestra psicología profunda tenemos una definición
clara de psicología, de psique y de alma. La psicología
es la enseñanza de la psique. ‘Psique’ es una
palabra griega que significa alma y mariposa.
El alma y el espíritu son dos cosas diferentes. El alma
tampoco es lo que entienden las confesiones religiosas. El alma
es el principio del movimiento de los seres vivos. El alma impregna
todo el organismo, aunque ocupa una región corporal concreta.
La región corporal del alma es el pecho. En el pecho también
están los dos únicos órganos en el ser humano
que se mueven continuamente con un ritmo: los pulmones y el corazón.
El corazón lo necesita para impulsar y los pulmones para
la resistencia, para que uno no se quede sin aire. El alma es
el principio del movimiento de los seres vivos. Para el movimiento,
el alma necesita sentidos, con el fin de reconocer el objetivo
del movimiento. La planta no necesita sentidos, porque no tiene
que moverse a otro sitio.
Psique, en el sentido de mariposa, significa el ser humano interior
con sus correspondientes cuatro capas. Por esta razón la
definición completa de psicología profunda es: La
psicología profunda es la enseñanza del alma, de
la vida interior y del ser humano interior. Con esta psicología
profunda por primera vez se pueden reconocer y ordenar correctamente
la esencia y las causas de las enfermedades psíquicamente
condicionadas, y también se puede llevar a cabo una terapia
correcta.
Profesor Walter Odermatt
Correcciones en la
filosofía
El Profesor Dr. Walter A. Schelling de Zürich
(Suiza), escribe el 24/25 de Junio de 1990, en el periódico
“Neuen Zürcher Zeitung” (Nuevo diario de Zürich):
“Representantes de diferentes ciencias – Psicología,
Medicina, Psiquiatría, Biología – han intentado
repetidamente investigar al ser humano de forma integradora empleando
su ciencia para obtener una imagen del hombre completa, por otra
parte han intentado interpretar los resultados de su ciencia a
la luz de tal imagen del hombre. A pesar de ello, el problema
persiste: no tenemos en la actualidad ningún planteamiento
de imagen antropocéntrica integral”.
En la filosofía se ha creído hasta
ahora que el hombre estaba compuesto de cuerpo y alma. Los esotéricos
han introducido una división en tres partes y afirman que
el hombre se compone de cuerpo, alma y espíritu.
Durante casi cuarenta años he investigado
la imagen del hombre válida. El hombre se compone de cuatro
capas: cuerpo, organismo, alma y espíritu. Estas cuatro
capas en el hombre se corresponden con los cuatro niveles del
macrocosmos: minerales, plantas, animales y seres humanos. El
cuerpo está compuesto por minerales. Cuando el ser humano
muere, pierde la vida y el cadáver consta sólo de
minerales. El organismo es el cuerpo vivo. El organismo consta
de minerales y tiene vida. La vida da forma al organismo, lo mantiene
y lo reproduce. Las plantas tienen minerales y vida. Lo que sitúa
a los animales por encima de las plantas es el alma. La diferencia
entre las plantas y los animales consiste en que éstos
se pueden desplazar. El alma es el principio del movimiento de
los seres vivos.
Para el ser humano no sólo es importante
poder moverse de un sitio a otro, sino moverse al sitio correcto
y para reconocer lo correcto, el hombre necesita lo específicamente
humano, es decir, el espíritu con el libre albedrío.
Asimismo, el espíritu es capaz de captar lo invisible con
el pensamiento y mediante su fuerza creadora también puede
ver cosas nuevas que aún no existen. Tan pronto el hombre
ha desarrollado el espíritu con el libre albedrío,
debe responsabilizarse de hacer lo correcto.
Las cuatro capas del ser humano se compenetran
entre sí. El ser humano entero contiene materia, todo él
es un organismo viviente, todo él se puede mover y en todo
él está asentado el espíritu. No obstante,
a cada capa le corresponde una región corporal particular.
Eso no se sabía hasta ahora. La región corporal
del espíritu es la cabeza. El centro del espíritu
es la persona. Sólo con reproducir la cabeza de un hombre,
se sabe quién es. La región corporal del alma es
el pecho. El centro del alma es el yo. Cuando alguien quiere señalarse
a sí mismo, señala el pecho con el dedo y no la
cabeza. La región corporal del organismo es el vientre.
La región corporal del cuerpo son los brazos y las piernas.
Cuando alguien quiere referirse a su fuerza corporal, muestra
los músculos de los brazos y las piernas.
Con esta imagen del hombre se puede explicar
de manera mucho más precisa la esencia, la naturaleza y
el desarrollo del ser humano. El ser humano no sólo tiene
estas cuatro capas, sino que también se desarrolla de acuerdo
con ellas. Debe ir desarrollando una tras otra, cada capa en una
fase determinada de la vida y con tareas concretas en cada una
de estas fases. Con esta imagen del hombre se puede conocer mucho
mejor la esencia del hombre, la esencia de la mujer y el desarrollo
del amor entre ambos. Todo esto se desconoce en las ciencias convencionales.
Profesor Walter Odermatt
Correcciones en las matemáticas
Existe una contradicción entre la geometría
euclidiana y la no euclidiana. El principio básico de la
geometría euclidiana consiste en que dos líneas
rectas que discurren paralelas nunca se llegan a cortar en el
infinito. El principio básico de la geometría no
euclidiana nos lo han explicado diciendo que dos líneas
rectas que transcurren paralelas se cortan en el infinito. La
geometría euclidiana y la no euclidiana se contradicen
entre sí y no pueden ser verdad al mismo tiempo según
la imagen del mundo que existe en las ciencias actuales.
Tan sólo a través de mis investigaciones sobre el
cosmos queda claro que ambas geometrías tienen su lugar
y que en realidad no se contradicen entre sí. Ambas tienen
completa validez, no obstante, con dos correcciones importantes.
La primera corrección consiste en que en la geometría
no euclidiana, las dos líneas rectas paralelas se juntan
en la distancia, pero no se cortan. La segunda corrección
consiste en que las dos geometrías forman parte de dos
mundos diferentes. Gracias a la imagen antropocéntrica
del mundo, la contradicción entre la geometría euclidiana
y la no euclidiana se resuelve de una manera genial y ambas se
hacen indispensables. La geometría euclidiana tiene validez
en el mundo exterior. Para el mundo de la conciencia sólo
tiene validez la geometría no euclidiana.
Imaginen que alguien está entre los raíles de una
línea férrea recta. Esta persona ve como si los
dos raíles convergieran en la distancia. Pero si el observador
avanza en el mundo exterior hacia el punto donde antes veía
que los raíles convergían en la conciencia, comprobará
que ambos siguen separados a la misma distancia. Con otras palabras,
esto significa que en el mundo exterior los dos raíles
están separados a la misma distancia durante toda la longitud
de la vía. Por el contrario, en la conciencia llegan a
juntarse.
En la edad media, la Iglesia marcó la imagen del mundo.
Hoy es la ciencia la que marca la imagen del mundo. En la edad
media, la Iglesia monopolizaba la docencia infalible desde el
trono de la Santa sede. Hoy día, las universidades monopolizan
la docencia infalible desde los tronos de sus sedes de enseñanza.
Pero la imagen del mundo científica es materialista y le
faltan dimensiones esenciales de la realidad. Los científicos
con su imagen materialista del mundo sólo conocen el mundo
exterior, pero desconocen la conciencia. A mi entender, por eso
todavía nadie ha explicado correctamente la diferencia
entre las dos geometrías contradictorias. Sencillamente
se ha dejado estar la contradicción entre las dos geometrías.
No es que se desconozca la palabra conciencia, pero prácticamente
no se sabe nada sobre ella. Esto tiene consecuencias de gran alcance
para las ciencias. Ellos confunden sus modelos y sus hipótesis
científicas con la realidad. Comprueban una y otra vez
que se han equivocado y vuelven a corregir el error. Martin Lambeck
de la Universidad técnica de Berlin dijo: “Nos equivocamos
por todo lo alto”. Otro profesor dijo en una ocasión:
“La ciencia es la suma de todos los errores que todavía
no se han reconocido como tales”.
Cuando somos capaces de ordenar correctamente la geometría
euclidiana y la no euclidiana, vemos clara la diferencia entre
ambos mundos, el mundo exterior y el mundo de la conciencia. En
el mundo exterior siempre tiene validez la geometría euclidiana
y en el mundo de la conciencia la geometría no euclidiana.
La perspectiva pertenece al mundo de la conciencia y no al mundo
exterior. El mundo exterior y el mundo de la conciencia son dos
de los cuatro mundos de la imagen antropocéntrica del mundo.
Los cuatro mundos se compenetran y cada uno tiene su propia geometría.
Profesor Walter Odermatt
Una nueva ciencia al
servicio de la humanidad
Las ciencias tienen Las ciencias
tienen gran reputación hoy en día. Hace cien años
se creía que las ciencias habían alcanzado tal punto
que apenas podían ofrecer nada nuevo. Sin embargo, hoy
tenemos que convenir que la ciencia convencional de aquel entonces
no estaba en absoluto en un nivel tan alto.
Trasladémonos con el pensamiento al futuro dentro
de cien años y miremos nuestra época actual.
Dentro de cien años se habrá impuesto la imagen
antropocéntrica del mundo que yo he descubierto e investigado,
y se verá claro que las ciencias reconocidas en la actualidad
tienen una imagen del mundo incorrecta e incompleta.
Las ciencias con una imagen del mundo incorrecta
tienen que andar cambiando sus enseñanzas constantemente,
porque se comprueba que las hipótesis anteriores son erróneas
o han sido superadas. El profesor Edwin Nickel escribió
acertadamente en su libro “Acceso a la realidad”:
“Tenemos que rendir cuentas de porqué el ‘consejo
de los expertos’ no ha servido de ayuda para nadie. Evidentemente
se ha debido a una interpretación equivocada de la realidad”.
No tiene sentido dar por científicas enseñanzas
que, tras cierto tiempo, se reconoce que están equivocadas
o se las considera superadas. Después se ridiculiza a los
que se especializaron en ellas por retrógrados y anticuados.
La insuficiencia de la filosofía que ha habido hasta la
fecha no es inocente ante la crisis de orientación que
rige actualmente en muchos ámbitos. El ser humano no puede
andar tropezando por la vida por desconocer su propia esencia
y la de la Naturaleza que le rodea, ciego ante las causas que
provocan tal estado y agobiado por sus efectos. Hacen falta científicos
que sean sabios y sobran aquellos a los que se conoce despectivamente
como ‘especialistas de miras estrechas’.
Las ciencias convencionales no tienen una imagen
correcta del mundo. Su imagen del mundo no solo está incompleta,
sino que además es en parte falsa. Las lagunas y errores
tienen un efecto fatal en la ciencia. Los científicos convencionales
se asemejan a quien busca orientarse con un mapa equivocado de
la realidad y sin brújula. Por consiguiente, se equivocan
por doquier y su enseñanza contiene errores que tienen
que corregir constantemente. Estas constantes correcciones se
disimulan designándolas como un gran progreso de la ciencia.
La imagen del mundo correcta es el mapa y la
imagen del hombre es la brújula. Es preciso un cambio de
paradigma en la ciencia que lleve consigo la imagen del mundo
correcta y la imagen del hombre. El cambio de paradigma dará
como resultado: primero que se enseñe únicamente
lo correcto, es decir, aquello que no haya que corregir cada poco
tiempo, y segundo que se haga de un modo sencillo, de forma que
las cosas sean claras y comprensibles para cualquiera y no sólo
para los científicos. Tras el cambio de paradigma las ciencias
no tendrán que seguir vagando sin rumbo.
Esto tendrá también una influencia decisiva en la
vida cotidiana, especialmente en el cultivo de
la pareja, en la educación infantil y en la solución
de los problemas de salud.
Les ofrezco un vistazo a los resultados de mis
investigaciones a través de un ejemplo en las matemáticas,
en la filosofía, en la psicología y en la física,
que se irán publicando cada semana hasta la celebración
del congreso.
Profesor Walter Odermatt
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